El estrés en los niños

Para saber si tu hijo sufre de estrés, lo primero que tienes que hacer es saber reconocer los síntomas, luego buscar al profesional para evitarlo o prevenirlo, ya que hay algunos tipos de estrés que pueden atacar a los niños.

Si se lo trata temprano evitaremos que más tarde se convierta en una enfermedad.

Las señales que nos dan los niños son las mismas que la de nosotros los adultos, pero los niños no saben identificarlo.

A continuación algunos de los síntomas que te deben poner alerta, ya que estos son muy visibles en la mayoría de los casos.

 

  • Sufren de dolores de estómago y de cabeza una y otra vez, como si fuesen algo crónico.
  • Se muestran más enfadados, irritables o explosivos, pero hay otros que se retraen y se muestran distraídos y deprimidos.
  • Presentan problemas y trastornos en la alimentación y muchas veces no quieren comer, y en otras comen pero sienten molestias en el estómago.
  • Presentar dificultades para conciliar el sueño.
  • Contraen todo tipo de enfermedades y con frecuencia.

¿Qué causa el estrés infantil?

Así como en los adultos llega el estrés por distintas causas, de la misma manera llega en los niños, solo se diferencia en la intensidad, pero el mundo que vivimos hoy en día representa más amenazas para los niños que para los adultos.

El constante ajetreo, el exceso de actividades, las presiones de la sociedad actual, las noticias desagradables, los desastres naturales, el divorcio de los padres, el nacimiento de un hermano, cambio de casas, un familiar cercano enfermo, la soledad, los miedos a la muerte, la presión de los padres y el colegio con las tareas, los cambios físicos, las burlas de los compañeros entre otras cosas que cada padre y madre deben analizar.

 

Esto hace el estrés inevitable en los niños, sobre todo cuando se encuentran con una baja autoestima, por eso los padres debemos brindar a nuestros hijos cariño, compañía, cercanía, para que ellos se sientan seguros y confiados. Pero esto solo lo lograremos si dialogamos con ellos hablando siempre de lo bueno y lo malo de manera apropiada para su edad y mostrarse muy interesados en sus pensamientos, sentimientos y reacciones. Esto dará mayor confianza al niño, sin dejar de lado la alimentación del niño incitarlos a que coman saludable, a que se ejerciten y practiquen deportes, así como descansar relajarse.

Lcda. Verónica Franco

Fuente: guiainfantil.com