Si practicas algunos de estos 7 hábitos debes preocuparte: Podrías tener depresión

Todos tenemos malos días en que predomina la “nube” cargada de pensamientos negativos. Sin embargo, cuando esto persiste en el tiempo, hay que preocuparse.

En los tiempos que vivimos, atrás quedó la imagen de la depresión, como la de una persona que está llorando en una pieza oscura. Aunque aún existe este tipo de escenas depresivas en nuestras vidas, este trastorno mental que se caracteriza por la tristeza, se puede disfrazar en otras actitudes que podemos tener en nuestra vida cotidiana. Presta atención y evalúa si tienes estos siete hábitos que indican la depresión.

1. Comes más seguido de lo habitual (y que el resto de los mortales)

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No. No es que si llegaste a tu hogar y comiste todo lo que se te puso en la mesa, porque no comiste nada en todo el día, significa que estás pasando un estado depresivo. Sin embargo, los cambios en el apetito, pueden indicar que anda algo mal. Según la psicóloga y coaching de vida, Jessica May Tang, hay que prestar atención a esos deseos fugaces e incontrolables de querer comer todo lo que esté a  nuestro alcance, en especial, si se trata de comida rica en grasas, azúcar y carbohidratos. Comida chatarra.

El desear comer comida “basura” todos los días, puede indicar que estás tratando de compensar los pensamientos negativos de tu interior.

“Un cambio de dieta provoca síntomas de abstinencia y una mayor sensibilidad a las situaciones de estrés, desatando un círculo vicioso de mala alimentación”, señala  la investigadora y doctora, Stephanie Fulton.

2. Tus duchas calientes y eternas que parecen las últimas que te darás en tu vida

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Está bien querer darse un buen baño, después de un día agobiador o para comenzar despejados una nueva jornada. Sin embargo, para las personas que sufren algún trastorno depresivo, estas inmersiones pueden ser una especie de “auto-cuidado inconsciente” y también una manera fácil de aliviar los sentimientos de dolor, según señala Tang.

En términos netamente biológicos, el agua caliente activa una hormona, la noradrenalina, que a la misma vez incrementa la cantidad de serotonina, que es la encargada por excelencia, de regular gran parte nuestro estado anímico.

3. No te molesta no lavarte los dientes

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Este hábito o ausencia de “costumbre” no tienen ninguna justificación dentro de tu estado mental “equilibrado”. A menos que no te cepilles los dientes por una cuestión estrictamente de tiempo. Las personas que tienen depresión pueden pasar días sin pasar la escobilla por su dentadura.

El director de la fundación de España, Vitaldent, Gustavo Camañas, afirma que “otro síntoma principal de la depresión es la pérdida de motivación para la realización de tareas cotidianas, entre las que se incluye el cuidado de la higiene bucodental básica”.

4, Anhelas y deseas dormir más de lo que puedes

Muchos piensan que las personas que tienen problemas con el sueño, están asociadas a los estados depresivos. Sin embargo, contrario a las creencias populares, el querer dormir más, puede acarrear más efectos dañinos a nuestra salud.

Según un estudio realizado por la revista Journal Sleep, en el 2014, afirma que las personas que pueden dormir más de nueves horas en una jornada, tienen un 49% de riesgo de padecer depresión, mientras quienes descansan entre 7 a 9 horas, tienen un 27% de probabilidades de presentar este trastorno mental.

La explicación científica a esta relación entre sueño y depresión, se basa en que nuestro cerebro se desgasta tanto con esta patología, por lo que el cuerpo exige mayor descanso. Además, mientras dormimos, la mente comienza a recuperarse y nosotros renovamos nuestras energías, olvidando lo malo que nos puede parecer el mundo.

El cambio de los hábitos en el sueño, pueden empeorar la depresión. por lo que es necesario visitar a un médico que te ayude a regularizar tu sueño.

5, Te vuelves a poner ropa sucia (Esto realmente apesta)

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Ok. Hay veces que por tiempo, cansancio o simplemente por estar en otro planeta, olvidamos lavar nuestra ropa y debemos recurrir a la ropa que ya usamos y que ya no huele a detergente.

Sin embargo, cuando esto se vuelve habitual, preócupate. Por tu bien y el de la humanidad.

Si tu aspecto ya no te importa cuando vas a cumplir tus obligaciones o cuando sales con tus amigos, deberías alarmarte. Las personas que pueden estar en un período depresivo, se les hace muy complicado lidiar con las tareas cotidianas, como arreglarse o incluso levantarse de la cama. Simplemente no existe el interés o la energía para moverse. Esto es una señal a gritos que la depresión se está apoderando de tu vida.

6. Dejar de ordenar y asear tu casa, departamento o dormitorio

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Es normal en todas las personas que nos ocupamos, no siempre podamos mantener a la perfección el orden y aseo de nuestros espacios. Sin embargo “tener una casa con moho, que huele mal, y con flores y plantas muertas es ciertamente una demostración externa de la falta de preocupación por uno mismo”, afirma el psicólogo Luis Hornstein.

7. Cancelar planes sociales se convierte en un acto aliviador

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Puede ser que no siempre se cumpla esta regla, porque a veces por cansancio o priorizar otros asuntos, simplemente no deseamos asistir a eventos sociales. Sin embargo, cuando te sientes ajeno y desconocido a las actividades que antes disfrutabas, como ir a un bar con tus amigos de siempre o almorzar con tu familia, puede que estés experimentando la depresión.

“El aislamiento social es uno de los síntomas más importantes de la depresión. Cuando las personas se sienten deprimidas, tienden a retirarse de las actividades normales y las interacciones sociales”, señala el académico de psicología de la Universidad Case Western Reserve en Cleveland, James Overholser.

Quizás todos estos hábitos, o al menos la mayoría, los practicamos en nuestro día a día. Ahora, hay que preocuparse si lo haces constantemente. Deberías pedir ayuda de un profesional, antes que la tristeza y la apatía se apoderen de tu sonrisa.

Fotos: Shutterstock

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